Publicado, gracias al Colegio de Oficial de Médicos de la Región de Murcia, en el periódico La Verdad, en fecha 06/02/2025. Enlace disponible aquí.
La presidenta de la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública, María Dolores Chirlaque, aborda en este artículo las particularidades de esta especialidad, en la que la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad son pilares fundamentales para conseguir el bienestar no sólo de los pacientes individuales, sino de la sociedad en su conjunto
Miembros de la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública.CMRM
Medicina Preventiva y Salud Pública es una especialidad médica que se encarga de proteger, promover y mantener la salud, así como de prevenir la enfermedad, la incapacidad y la muerte prematura.
Es posible que nuestra labor sea poco visible para la sociedad, sin embargo, es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema sanitario. El personal médico especializado en esta área no sólo vela por los pacientes individuales, sino por el bienestar de toda la población.
Nuestro trabajo es clave para que el sistema de salud funcione de manera eficiente. Nos encargamos de analizar el estado de salud de la población, diseñar los planes de salud y que se destinen los recursos adecuados para evitar que las personas enfermen y, si lo hacen, que puedan curarse lo antes posible y de la manera más efectiva. Diseñamos programas de salud pública como calendarios vacunales y programas de detección precoz de enfermedades, como el cáncer, además de vigilar las infecciones hospitalarias para garantizar la seguridad del paciente. Nuestra labor incluye, asimismo, el control de epidemias y brotes, como lo ha demostrado la pandemia de la Covid.
Salud y prevención: un enfoque integral
En nuestra especialidad, la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad son pilares fundamentales. Nos esforzamos por evitar que las personas enfermen y buscamos que quienes están sanos mantengan ese estado el mayor tiempo posible. En esta especialidad, no solo nos preocupamos por el tratamiento de una persona enferma, sino también por su entorno, como cuando se prescribe antibióticos profilácticos a los contactos estrechos de un paciente cuando esté indicado, y así proteger a la colectividad.
La Medicina Preventiva y la Salud Pública están ligadas de manera inseparable, ya que, para mejorar la salud de la población, es imprescindible actuar de manera global y considerar los determinantes sociales de la salud. En este sentido, no sólo nos ocupamos del tratamiento de las enfermedades, sino también de los factores sociales que afectan a la salud, como la pobreza, el desempleo o el acceso a servicios sanitarios.
Retos de la especialidad a corto, medio y largo plazo
La especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública se enfrenta a retos urgentes. Uno de ellos es combatir las desigualdades sociales que afectan negativamente a la salud. Las personas que carecen de medios económicos suficientes enfrentan mayores dificultades para adoptar hábitos saludables, y es nuestra responsabilidad abogar por políticas públicas que promuevan la equidad en salud.
Además, la innovación es esencial en nuestra especialidad. Las nuevas tecnologías deben ser utilizadas para fomentar hábitos saludables y no sólo como herramientas que puedan perjudicar la salud mental. Debemos idear maneras de integrar todos los avances tecnológicos en la mejora del nivel de salud de la comunidad.
Otro aspecto crucial es la visión ética que debemos tener respecto al medio ambiente. El personal de Medicina Preventiva no sólo se preocupa por la salud de sus pacientes, sino también por el impacto ambiental, ya que hasta el 24% de las enfermedades están relacionadas con factores ambientales. Nuestro compromiso debe ser global, considerando que las enfermedades no respetan fronteras.
La especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública se enfrenta a desafíos importantes en los próximos años. El envejecimiento de la población occidental implica que una gran parte de los ciudadanos estará en mayor riesgo de enfermar. En este sentido, los especialistas nos centramos en la prevención de enfermedades y también en la promoción de la salud y el bienestar de las personas mayores para que tengan un envejecimiento saludable.
A medio plazo, nos enfrentamos a otro reto: la posible falta de nuevos profesionales que elijan esta especialidad. La Medicina Preventiva y Salud Pública puede no ser atractiva para algunos, ya que, salvo en el ámbito hospitalario, no tiene el mismo contacto directo con los pacientes que otras especialidades.
La importancia de las cifras en Medicina Preventiva
Las cifras que manejamos en nuestra especialidad no se limitan a un número de pacientes, sino a toda la población de la Región de Murcia, porque atendemos tanto a las personas enfermas como a las sanas. En el ámbito hospitalario, también nuestra labor abarca a todos los usuarios, y nuestro objetivo es asegurar que la salud de los pacientes no se vea perjudicada durante su estancia en el hospital por infecciones o complicaciones evitables, como consecuencia de un accidente o una utilización inadecuada de los recursos.
Vocación y espíritu crítico: claves para los futuros especialistas
A quienes desean formarse en Medicina Preventiva y Salud Pública les diríamos que esta especialidad requiere una gran vocación de servicio y un espíritu crítico. No basta con aceptar lo que siempre se ha hecho, es necesario cuestionarse constantemente cómo mejorar la prevención y promoción de la salud, así como la calidad asistencial, y buscar la mejor evidencia científica disponible. Además, es fundamental entender los determinantes sociales de la salud y las motivaciones de las personas para adoptar conductas saludables. La relación con otros especialistas es crucial, ya que, para poder hacer recomendaciones efectivas en un hospital, en centros de salud o en la comunidad, es necesario estudiar y conocer su funcionamiento y condicionantes.
Finalmente, es importante que los futuros profesionales en Medicina Preventiva y Salud Pública acepten que, aunque su trabajo sea silencioso y poco visible, su impacto es determinante. Somos el personal que, con nuestras decisiones y acciones, evitamos brotes de enfermedades, promovemos la salud y salvamos vidas a veces sin hacer ruido. Y, aunque no siempre recibimos agradecimientos, tenemos el honor de ser el pilar que mantiene el sistema de salud funcionando de manera efectiva y a la población lo más protegida posible.
Se celebró en fecha lunes 20/05/2024 online, impartido por Dª. Soledad Justo Gil y Dª. Inés Zuza Santacilia. Toda la información sobre los ponentes se encuentra disponible aquí.
El Webinario fue moderado por el Dr. Enrique Aguinaga Ontoso, Vicepresidente de la Junta Directiva de la SMMPySP.
Se inscribieron un total de 90 personas. Muchas gracias por vuestra participación.
Grabación del Webinario organizado por la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública (SMMPySP) titulado:
Prevención frente a infección por virus respiratorio sincitial (VRS): las nuevas herramientas.
Se celebró en fecha lunes 18/03/2024 online, impartido por el Dr. Jaime Jesús Pérez Martín. Toda la información sobre el ponente se encuentra disponible aquí.
El Webinario fue moderado por la Dra. Rocío García Pina, vocal de la Junta Directiva de la SMMPySP.
Se inscribieron un total de 144 personas. Muchas gracias por vuestra participación.
Médico Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.
Subdirector General de Prevención, Promoción de la Salud y Adicciones. Dirección General de Salud Pública y Adicciones de la Consejería de Salud de la Región de Murcia.
Máster de Salud Pública. Escuela Nacional de Sanidad. Madrid, 1999.
Máster en Metodología de Investigación: Diseño y Estadísticas en Ciencias de la Salud, Universidad de Barcelona, 2004.
Especialista Universitario en Vacunología. Universidad Complutense de Madrid. Madrid, 2006.
Grabación del Webinario organizado por la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública (SMMPySP) titulado:
Dieta Mediterránea, vino y alcohol
Se celebró en fecha lunes 26/02/2024 online, impartido por el Dr. Miguel Ángel Martínez González. Toda la información sobre el ponente se encuentra disponible aquí.
El Webinario fue moderado por el Dr. Enrique Aguinaga Ontoso, Vicepresidente de la Junta Directiva de la SMMPySP.
Se inscribieron un total de 185 personas. Muchas gracias por vuestra participación.
Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra (UNAV).
Adjunct Professor, Department of Nutrition, Harvard TH Chan School of Public Health, USA.
Investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN), del Instituto de Salud Carlos III, Madrid.
Coordinador durante 2006-2013 de la Red de centros PREDIMED, financiada por el Instituto de Salud Carlos III. PREDIMED es el mayor ensayo aleatorizado sobre dieta y salud realizado en Europa.
Autor de 7 libros y más de 1.000 artículos científicos, muchos de ellos accesibles en PubMed.
Está considerado como uno de los mayores expertos en la dieta mediterránea,sobre la que ha realizado diversos estudios relacionados con los efectos que tiene en la salud, la diabetes, la obesidad o la depresión.
El Webinario será moderado por el Dr. Enrique Aguinaga Ontoso, Vicepresidente de la Junta Directiva de la SMMPySP. Podrán realizarse preguntas a través del chat de ZOOM.
El Webinario será grabado y posteriormente publicado.
Se entregará certificado de asistencia al Webinario al que lo solicite.
Es necesario inscribirse de forma previa en este enlace.
Grabación del Webinario organizado por la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública (SMMPySP) titulado:
Enfermedades desatendidas: Perspectiva global y de salud pública El ejemplo de la enfermedad del sueño
Se celebró en fecha lunes 29/01/2024 online, con motivo de ser la víspera del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD). Se inscribieron un total de 85 personas.
Los participantes fueron dos colaboradores de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas - Drugs for Neglected Diseases initiative (DNDi)https://dndi.org/
Dr. Olaf Valverde
Profesional de DNDi responsable de la enfermedad del sueño. Licenciado en Medicina por la Universidad Complutense Madrid (1984). Diploma en Medicina Tropical por la Universidad de Barcelona (1988). Master of Sciences in Public Health in Developing Countries from the London School of Hygiene and Tropical Medicine (1994).
Dra. Terín Beca Martínez
Médica Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública (2022). Consultora de DNDi. Técnica en Emergencias Médicas (2008). Graduada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid (2013). Máster de Medicina Tropical y Salud Internacional. Universidad Autónoma de Madrid (2017). Diploma de Experto universitario en Promoción de la Salud. Universidad Nacional de Educación a Distancia (2018).
Moderó el Webinario la Dra. Victoria Uroz Martínez, Residente de 3º año de Medicina Preventiva y Salud Pública y Tesorera de la SMMPySP.
Agradecemos a todas las personas participantes su asistencia y atención, así como al Colegio Oficial de Médicos de la Región de Murcia su inestimable ayuda, proporcionando la sala, los medios tecnológicos y humanos necesarios para su desarrollo. Especialmente le agradecemos a Ricardo Navarro, del Colegio de Médicos, la atención y profesionalidad con la que nos asistió durante toda la sesión.
El día 30 de enero se celebra el Día Mundial de la Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), y presentaremos en su víspera, por medio de dos colaboradores suyos, la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas - Drugs for Neglected Diseases initiative (DNDi) https://dndi.org/
DNDi ha sido Premio Princesa de Asturias en el 2023, y lleva trabajando desde 2003 en el desarrollo de nuevos tratamientos para 6 enfermedades tropicales desatendidas: enfermedad de Chagas, dengue, leishmaniasis, micetoma, oncocercosis y enfermedad del sueño. DNDi ha desarrollado 12 tratamientos para estas 6 enfermedades que pueden conducir a la muerte, aumentando la calidad de vida. DNDi ha forjado una amplia gama de alianzas y colaboraciones de investigación con más de 200 socios y proveedores de servicios en casi 50 países. La EMA ha dado su opinión científica favorable a un fármaco para la fase aguda de la enfermedad del sueño, en cuyo desarrollo ha participado DNDi, que supondría un paso más fundamental en el camino para la eliminación de esta enfermedad.
Para compartir con nosotros todos estos hitos y mostrarnos esta forma de trabajar en Salud Pública contaremos con los siguientes profesionales ponentes:
Grabación de la Mesa-coloquio organizada por la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública (SMMPySP) titulada:
Prevención, Vigilancia y Control de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS): Hacia un abordaje integral.
Se celebró en fecha miércoles 13/12/2023 en el Colegio de Médicos de Murcia, con asistencia online y presencial. Se inscribieron un total de 48 personas, con una asistencia media de 35 personas en formato presencial y online.
Los participantes fueron:
Alonso Sánchez-Migallón Naranjo.Médico Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Responsable de Vigilancia Epidemiológica. Servicio de Epidemiología. Consejería de Salud, Región de Murcia.
Inés Sánchez Rodríguez. Médica Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Médica Especialista en Medicina Interna. Subdirección General de Calidad Asistencia, Seguridad y Evaluación. Servicio Murciano de Salud. Consejería de Salud, Región de Murcia
Ángela Rincón Carlavilla. Médica Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca. Servicio Murciano de Salud. Consejería de Salud, Región de Murcia
Moderó la Mesa-coloquio: María Dolores Chirlaque López. Jefa de Servicio de Epidemiología. Consejería de Salud, Región de Murcia. Universidad de Murcia. IMIB-Arrixaca. CIBERESP. Presidenta de la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva y Salud Pública (SMMPySP).
Agradecemos a todas las personas participantes su asistencia y atención, así como al Colegio Oficial de Médicos de la Región de Murcia su inestimable ayuda, proporcionando el salón de actos, y los medios tecnológicos y humanos necesarios para su desarrollo. Especialmente le agradecemos a Ricardo Navarro, del Colegio de Médicos, la atención y profesionalidad con la que nos asistió durante toda la sesión. Os esperamos en la próxima actividad en enero de 2024.
Nacida en Murcia en 1951. Licenciada en Medicina por la
Universidad de Murcia en 1975, y Doctora en Salud Pública en 2000 por la
Universidad de Murcia. Profesora Asociada de dicha Universidad desde 2001, y
actualmente, Profesora Colaboradora Honoraria de la misma. Es Investigadora del IMIB de
la Región de Murcia.
Ha sido Jefa del Servicio de Epidemiología de la
Consejería de Salud de la Región de Murcia desde 1989 a 2017. Cuenta con más de 400 publicaciones científicas, y aquí pueden consultarse algunas en PubMed.
Ha recibido el V Premio Piedad de la Cierva de Lyceum de Ciencia de la Región de Murcia,
asociación que preside la Dra. María Trinidad Herrero, catedrática de la
Universidad de Murcia. Este premio reconoce a científicas brillantes jubiladas de
la Región de Murcia. Lyceum destaca en su reconocimiento que la Dra. Carmen Navarro
es la científica de la Región de Murcia más citada por sus investigaciones.
Ha sido Vicepresidenta de la Sociedad Murciana de Medicina
Preventiva y Salud Pública (SMMPySP) desde su fundación en 2007, y Presidenta en funciones de la misma durante 2021 y 2022, año en que se organizó el II Congreso de la SMMPySP.
Por todos estos motivos, varios Residentes de Medicina Preventiva y Salud Pública socios de la SMMPySP hemos querido entrevistarla el día 10 de noviembre de 2023. Somos los residentes Inma, Jesús Eduardo, Jesús, Pablo y Victoria, y le hemos preguntado todo lo que hemos querido a la Dra. Carmen Navarro. Esperamos que os guste.
Como Epidemióloga experimentada al servicio de los ciudadanos, ¿Cómo explicarías a un niño a qué nos dedicamos en la Medicina Preventiva y la Salud Pública?
Pues le diría que nos dedicamos a mejorar la vida de los
demás. Tengo una imagen en una diapositiva que muestra un niño, que su padre
era médico de Salud Pública, y explicaba: “mi papá es médico, pero es médico de
mucha gente que no sabe que él es su médico, y él enseña que hay que vacunarse,
que hay que comer bien…”.
A toda la población yo creo que hay que explicarle que nos
dedicamos a mejorar la salud de todos, a procurar que la gente viva más y
mejor, en mejores condiciones. Y que nosotros hacemos prevención, pero también
actuamos para que haya políticas que vayan en ese sentido, es decir, que
también queremos influir en las políticas. Y yo creo que hay que enseñar a la
gente también que tener carriles bici es una manera de hacer prevención, que
eso sirve para hacer actividad física, para que baje la contaminación…, y que,
por lo tanto, hay que pedir que los poderes públicos se ocupen de mejorar el
transporte público, que sea gratuito, sostenible…
Carmen, vamos a repasar tu vida profesional, para
conocerte mejor y aprender con tus experiencias. ¿Cuándo supiste que tenías
vocación por la Medicina?
Durante todo el bachiller yo quería estudiar Biología. Pero
me parece que fue justo durante el PREU que existía una especie de moda, y el
caso es que yo leí muchísimos libros de psicoanálisis. Me leí algo así como 8 o
10 libros que todavía tengo por mi casa, todos subrayados, de Freud, de Jung y
de Adler, porque yo estaba entusiasmada entonces con el psicoanálisis. Y de la Biología,
cambié directamente al psicoanálisis, con lo cual, en realidad, yo no pensaba
en hacer Medicina clínica como tal.
En realidad, yo lo que quería era ser psicoanalista y por lo
tanto para ser psicoanalista pues primero tenía que estudiar Medicina, luego
tenía que hacer Psiquiatría y luego ya me haría psicoanalista. Pero, a lo
largo de la carrera, fui cambiando de opinión.
¿Tuviste alguna persona que te inspirara la vocación de la medicina? ¿Algún modelo que te impresionara y que quisieras imitar?
Bueno, ya he dicho antes que primero estaba muy entusiasmada
con el psicoanálisis y luego sí que tuve algún maestro que me inspiró para lo
que fue mi vida posterior, que fue por ejemplo el profesor Dr. Pedro Marset.
Nos impartía Introducción y luego Historia de la Medicina, y que no solamente
nos inspiró desde el punto de vista de la conciencia social sino también del
método científico.
¿Te gustaba estudiar?
Bueno, yo he sido una persona toda la vida muy estudiosa e
hiperresponsable y, por lo tanto, estudiaba, sí, y me gustaba estudiar.
¿Qué materia te gustaba más estudiando la carrera de
Medicina?
Me gustó mucho la Historia de la Medicina y luego la Higiene,
me gustó regular, porque no era tampoco como ahora. Y me gustaron las
asignaturas Médicas, la Patología Médica y la Pediatría.
¿Cuál es el punto de inflexión en el que te interesas
más por la Epidemiología y la Medicina Preventiva?
Pues es que va ligado un poco, ya he dicho antes, a mi
conciencia social. Y yo también, a partir del segundo de Medicina, era
militante del Partido Comunista y éramos unas personas muy preocupadas por la
gente, por el futuro y el bienestar de la población. Entonces me gustaba la Medicina
Preventiva y digamos que a la Epidemiología llegué un poco más tarde. Cuando
acabé la carrera tenía claro que yo lo que quería hacer era Medicina Preventiva.
Ahora no hay ningún problema para estudiar Medicina Preventiva y además la formación
es mucho mejor que la que podía ser entonces. Pero es que, además, entonces no
había apenas formación. Yo, cuando acabé la carrera de Medicina, todavía no
existía el MIR. Entonces yo quise estudiar, hacer el MIR de Preventiva y,
cuando fui a hacerlo, no había plazas de Preventiva en ese momento. Entonces
tuve que empezar otra cosa, un poco más complicada.
¿Qué fue lo que empezaste?
Finalicé la carrera en 1975 e hice el MIR, que entonces eran cuatro años como ahora, pero el primer año era un rotatorio como hacen los de Atención
Primaria. Y entonces hice en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la
Arrixaca el rotatorio. Y luego, a la hora de elegir, pues dije, voy a hacer
algo que se le pueda parecer algo a lo que yo puedo necesitar luego, pues la Medicina
Preventiva estaba muy enfocada también a las infecciosas, entonces hice Análisis
Clínico y Microbiología. He hice 2 años más, porque mientras que esto
transcurría, volvieron a salir plazas de Medicina Preventiva en la Arrixaca y
me dieron una plaza.
Mientras tanto, en 1977, salió una oposición a nivel estatal
que se llamaba Epidemiólogos al Servicio de la Sanidad Nacional o algo así, y
entonces me presenté a la oposición y la aprobé. Y ya como había aprobado la
oposición, aunque tardamos tiempo en tomar posesión, no inicié el segundo MIR, y
me vine aquí a lo que era entonces la Jefatura Provincial de Sanidad.
Y, entonces, ¿dónde me formé como Epidemióloga? Primero, ya había
hecho muchos cursos, porque antes de irme al extranjero ya había realizado un
curso con Kleinbaum y Cooper sobre análisis multivariante. No obstante, con
formación reglada aquí en España no era posible estudiar Epidemiología. Quien
quería hacer Epidemiología o se iba a Estados Unidos o se iba a Londres, y yo
me fui a Londres, a la London School of
Hygiene and Tropical Medicine (LSHTM).
Cuéntanos sobre esa oposición y cómo estaban
organizadas las cosas en la Jefatura Provincial de Sanidad.
En Epidemiología no había servicios, era antes de las
transferencias, antes de que existiera el Ministerio de Sanidad, porque estamos
hablando de 1977. Entonces se habían convocado unas oposiciones a nivel estatal
para cubrir plazas de Epidemiólogo que había en toda España, y salieron plazas en
muchas provincias, y había dos plazas en Murcia. Esas dos plazas las estaban
ocupando dos interinos: uno de ellos era Elvira Ramos. Yo me presenté a la
oposición y Elvira me ayudó a prepararlas. Yo estudiaba y estaba trabajando en
la Arrixaca, y entonces yo aprobé la oposición con buena puntuación y desplacé
al otro interino que había, y nos quedamos Elvira y yo.
Pero ¿qué se hacía aquí? Pues en la Jefatura Provincial de
Sanidad se hacían las declaraciones obligatorias de enfermedades, pero también
se llevaba el tema de las vacunas. Se trataba de un negociado. De hecho, las
únicas que trabajábamos sólo aquí, porque el sueldo era tan malo que no daba
para nada, éramos Elvira y yo, porque los otros médicos que había también
tenían una plaza en la Seguridad Social. O sea, que éramos muy vocacionales,
como podéis suponer: esto era amor a la Salud Pública.
¿Cómo pudiste ir a Londres? Sabemos que conseguiste
una Beca del British Council para ir a formarse a Londres. Cuéntanos cómo fue
esa experiencia.
Yo tuve la suerte de que, cuando me tenía que ir, el
Consejero de Sanidad en la Región de Murcia era José María Morales Meseguer,
que os suena por el nombre del hospital. Y entonces me dieron un permiso que
conservo todavía, yo, firmado por Morales Meseguer, para que me pudiera ir un
año hacer el máster. Era un permiso en parte remunerado, pero los sueldos de
entonces eran muy bajos.
La beca del British Council la conseguí a la tercera. Era una
especie de concurso, tenías que presentar tu currículum y luego hacías el
examen de inglés, e ibas a una entrevista. Yo hice todo y llegué a la
entrevista, pero el primer año mi competidor se llevó la plaza y yo ya lo sabía
que iba a pasar porque lo conocía. Al segundo año fui a la entrevista, hice
todo el examen, y yo estaba embarazada de 6 meses aproximadamente. Y a pesar de
que había preparado muy bien qué iba a contestar, me dijeron “mira, no te
puedes ir con un bebé tan pequeño porque no.” Entonces me dicen: “no te
preocupes, tú aplicas el año que viene, que te la vamos a dar, porque te la
mereces, pero este año no te la podemos dar con ese embarazo así tan avanzado.”
Y efectivamente, a la tercera fue la vencida. Eso sí que fue importante porque
yo no podía pagar la matrícula entonces. Nosotros no estábamos en la Comunidad
Económica Europea y la matrícula era la que pagaban los de fuera de ésta. Estamos
hablando del año 1983, y era un millón de pesetas, que era mucho dinero. Gracias
a la beca del British Council pude ir a hacer el Máster de Epidemiología a Londres, a la London School of Hygiene and Tropical Medicine (LSHTM).
¿Cómo fue la experiencia de tener de profesor en Londres al profesor Geoffrey Rose?
Geoffrey Rose es una persona que yo creo que no me ha marcado solo a mí, sino que ha
marcado a mucha gente que ha estudiado con él, porque nos ha hecho comprender
bien cuál es el papel de la Epidemiología en la Salud Pública. Una de mis
compañeras estuvo después en Harvard, y hubo gente que estuvo luego en la UCLA,
estudiando Epidemiología en aquella época por allí. Pero digamos que la visión
de la Epidemiología era, sobre todo, la técnica y el método. Y nosotros en
Londres aprendimos el método, y aprendimos también Salud Pública, y yo creo que
eso es una enseñanza. Aparte de lo que todo el mundo conoce de Rose de la Epidemiología
poblacional y que pequeñas modificaciones en el riesgo de mucha gente, pues
tiene un beneficio para el conjunto de la población. A nosotros, eso nos lo ha hecho
vivir Rose. Lo que luego hemos visto en el artículo famoso de Rose que circula - Sick Individuals and Sick
Populations (1985) -, a nosotros antes de publicar el artículo nos lo
ha explicado. Para mí fue un privilegio tener a Rose de profesor.
¿Sobre qué materia realizaste la tesis doctoral?
Pues la tesis doctoral la hice sobre análisis de áreas
geográficas pequeñas. Hice el análisis del de la incidencia del cáncer por
municipios aquí en la Región de Murcia. ¿Cuál fue el interés? El interés venía
de un problema que teníamos entonces y que luego se ha resuelto, que era
precisamente el análisis de áreas geográficas pequeñas, y lo que en ese momento
estaba desarrollándose era la aplicación de los métodos bayesiano, el alisado bayesiano
para poder representar sin la variabilidad aleatoria que se produce en las en
las áreas geográficas pequeñas. Entonces yo hice la tesis sobre sobre esto, que
además fijaos estábamos utilizando el programa WinBUGS. Empecé con una versión
beta, de manera que antes, cuando tenía la tesis terminada, antes de
presentarla, tuve que volver a hacer otra vez todos los análisis de nuevo
porque había salido otra versión, mejorando algunos de los problemas que tenía la
versión beta del programa WinBUGS. Yo creo que fue la primera vez que se aplicó
en España el programa WinBUGS para para el alisado bayesiano.
¿Cómo fue el inicio del Registro de Cáncer de Murcia?
Pues esto fue antes de irme a hacer el máster a Londres. Estaba
aquí haciendo vigilancia de las de las enfermedades transmisibles, de las
enfermedades de declaración obligatoria... y yo quería hacer algo de
enfermedades crónicas. Hice un curso sobre registro de cáncer en Barcelona con
algunas de las personas con las que luego yo he colaborado posteriormente. Volví
y me puse manos a la obra. Estuve visitando los dos registros que había en
España, que eran el de Navarra y el de Zaragoza. Solo existían esos dos. Aquí
volví, y, junto con una enfermera - Jacinta Tortosa - y la administrativa –
Gertrudis -, pues éramos 3 personas.
Cuando yo me fui a Londres, el Registro de Cáncer tenía 2 años y mi tesis de fin de máster en Londres la hice sobre la
incidencia de cáncer del primer año del registro. Y primero hice un trabajo sobre
evaluación de la calidad de los registros de cáncer. Yo estaba con la idea de
que a lo mejor el registro no tenía condiciones para seguir y cuando hice la
evaluación de la calidad con los indicadores que en aquel momento podíamos
manejar mi tutor me dijo que todo estaba bien hecho.
¿Cómo comenzó y qué resultados principales ha aportado
el Estudio EPIC?
El investigador principal del Estudio EPIC es Elio Riboli, que estaba
en la International Agency for Research on Cancer (IARC). Él tuvo la idea de
poner en marcha el proyecto EPIC, European Prospective Investigation into
Cancer and Nutrition (Estudio prospectivo Europeo sobre dieta, cáncer y
salud), con aspectos buenos y novedosos en aquel momento. La idea era tener una
cohorte para estudiar la incidencia de cáncer y los factores de riesgo,
fundamentalmente la dieta, y con una cohorte en la que hubiera mucha
variabilidad en la exposición. Y por eso hay países del norte, del sur y del
centro Europa: para que hubiera mucha variabilidad en la exposición y que
tuviera un tamaño suficiente como para tener resultados a un plazo no demasiado
largo. Además, que el estudio recogiera muestras biológicas que se pudieran
conservar durante mucho tiempo. Nos propusieron a personas de los registros de
cáncer aquí en España si queríamos colaborar, y yo ya había tenido experiencia
con otros proyectos. Entonces no se llamaba EPIC, no tenía todavía el acrónimo
ni nada. La primera reunión que se hizo en España para ver si poníamos en
marcha el proyecto se hizo aquí, en Murcia.
Si no hubiera habido Registro de Cáncer en la Región de Murcia, no se hubiera hecho el EPIC aquí. El Registro de Cáncer ha sido el
origen de muchos proyectos de investigación que hemos hecho aquí. El primero de
ellos fue el estudio de casos y controles del cáncer de cérvix.
¿Cuál es el mayor reto al que te has podido enfrentar como Jefa del Servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud de la Región de Murcia?
Yo creo que algo que no he tenido y que me hubiera gustado
tener ha sido haber tenido antes un jefe o una jefa. Para aprender tanto de los
aciertos como de los errores.
En el ejercicio profesional, sobre situaciones de crisis de
salud pública importantes, pues no he vivido la COVID, pero sí que he vivido
otras situaciones, y la más complicada de todas fue la epidemia de legionelosis que tuvimos en el 2001. Esa fue una situación muy estresante.
Se desató el
problema un sábado por la noche y se tomaron medidas el mismo sábado por la
noche y el domingo por la mañana, pero, lo que es bajar la curva de casos no lo
vimos hasta el tercer o cuarto día. Cada día más casos y el origen no sabíamos
cuál era. Se habían tomado medidas, digamos generales, de hipercloración,
cerrar las fuentes, las torres de refrigeración... Aquí entramos el domingo a
las 8:00 de la mañana y yo, prácticamente, salí al domingo siguiente. No hacía
otra cosa.
Coincidió con que una semana justo después, se celebraban en Murcia
los Juegos de la Juventud Olímpica Europea y entonces iban a venir a Murcia un
montón de jóvenes de toda Europa a participar. Y claro, el Comité Olímpico
Europeo dijo, si la cosa está así, esto se suspende. Entonces enviaron una
comisión integrada por epidemiólogos y microbiólogos europeos para supervisar y
ver qué es lo que estábamos haciendo y qué estaba pasando. Ellos se fueron el
domingo siguiente por la mañana después de presentar el informe favorable para
que se pudieran hacer los Juegos.
Fue todo un reto, pero fue una experiencia. Como habréis
visto lo que habéis estado ahora con la pandemia por el coronavirus, cuando hay
una situación como ésa, el equipo, todo el mundo deja lo que está haciendo para
trabajar en el brote. Fue una situación muy grave, tuvimos 440 o 450 casos
confirmados, y, estimados, como 600 y pico. Y en una semana. El consejero hubo
días que dio dos ruedas de prensa, una por la mañana y otra por la tarde. Fue
una situación que, afortunadamente, ha pasado a la historia como el brote de
legionelosis con más casos y con menos letalidad.
¿Cuál es el artículo que has publicado al que le tienes
más cariño?
Yo creo que hay dos que podrían ser más importantes. Uno de
ellos es el artículo que publicamos con los primeros resultados del Registro de Cáncer de la Región de Murcia que publicamos en 1986 en el International
Journal of Cancer.
Y otro artículo fue uno que nos costó publicarlo un montón, y
que tiene una aventura detrás. Es el artículo de casos y controles que
hicimos sobre las epidemias de asma en Cartagena, titulado Epidemic asthma in
Cartagena, Spain, and its association with soybean sensitivity. Publicamos
una carta en el Lancet sobre algunos aspectos menores del artículo. Y lo mandamos
para ser publicado como artículo al New England Journal of Medicine, y
entonces el New England nos dijo “no lo podemos publicar porque resulta
que ya habéis publicado una parte de los resultados en el artículo del Lancet”.
Y es que habíamos publicado algo de los casos y esto era el estudio de casos y controles, donde
se mostraba la asociación fortísima, y en el Lancet no se publica nada de lo
que se hubiera publicado algo antes.
Y entonces mandamos el artículo al International Journal
of Epidemiology y nos lo devuelven diciendo que no lo van a publicar, que
está muy bien escrito, que metodológicamente todo perfecto, pero que ya hay “muchas
evidencias”, “mucho escrito” sobre la asociación entre el polvo de soja y las
crisis de asma. Pero sólo había un estudio previo, que era uno de Barcelona,
solo había ése. Y esto sí que nos fastidió.
Al final, enviamos el artículo a Epidemiology, que
era la revista de James E. Rothman. Y se nos contesta al poco con una carta
firmada a mano por Rothman, en la que nos dice que era muy largo y que
hiciéramos algunas modificaciones. Yo ya estaba aburrida, y ahí se quedó. Y al
poco tiempo vuelve a escribir Rothman diciendo que tienen mucho interés en
publicarlo y que hiciéramos esas modificaciones. Hubo que reducirlo a un
artículo breve, creo que era si tenía 3000 palabras, hubo que dejarlo en 1500.
Y al año siguiente, en 1994, resulta que le dan el premio de epidemiología al
artículo, el Kenneth
Rothman Epidemiology Prize. O sea, premiaron al artículo que había sido
rechazado porque ya había “mucho escrito” según el International Journal of
Epidemiology por un solo artículo previo. Ese artículo me hace ilusión,
porque costó y tiene su historia detrás.
¿Qué te habría gustado haber realizado de otra manera
en su vida profesional?
Creo que me hubiera gustado cuidar más al equipo. Creo que,
si empezara ahora, me preocuparía más por las personas.
¿Has encontrado siempre apoyo de los gestores y políticos
en su trabajo?
Pues no. Creo que la única vez que he sentido que lo que
necesitaba lo tenía fue cuando lo que os he contado del brote de la legionela. En
ese momento, yo sentía que todo lo que pedía ahí estaba. Ha sido mi única
experiencia así en toda mi vida profesional. Las peticiones de más personal y
medios han llenado miles de folios y ésas no se han atendido como pedíamos.
¿Cuáles crees que son los principales retos en Salud Pública a fecha de hoy a nivel mundial, español y en la Región de Murcia?
Uno de los problemas que tenemos ahora mismo son las
guerras, lo más inmediato. Y luego, los países que no tienen los recursos
suficientes para que la gente tenga una vida digna y pueda vivir con unas mínimas condiciones. También está el cambio climático.
¿En qué nos tenemos que gastar el dinero? En Salud Pública
yo creo que una parte importante del dinero lo tenemos que gastar en educación,
es lo fundamental, la Educación para la salud. La gente, cuando tiene una
educación en sentido amplio, tiene más capacidad para entender los mensajes,
para actuar, para comprometerse, etcétera.
Desde el punto de vista profesional, ¿cómo valorarías
la gestión a nivel regional y, sobre todo, a nivel nacional de la pandemia?
Yo, globalmente, creo que no se ha hecho mal. Digo globalmente,
es decir, que sí, que es verdad que puede haber algún momento en que ha faltado
liderazgo. También a veces ha faltado coordinación. Pero globalmente yo le daba
más que un aprobado.
¿Crees que existirán nuevas pandemias y cómo crees que
habría que manejarlas?
Una no es adivina, pero, lo más probable es que sí. Pues por
lo que por lo que ya sabemos, que cada vez hay más relación entre el hábitat de
los animales y es más probable que haya saltos de microorganismos, lo hemos
visto con muchas de las de las enfermedades. Lo hemos visto y la última del
coronavirus. Y que hay que prepararse, claro. Imagino que seguirán con las
planes de preparación de las pandemias. Entonces, evidentemente, primero hay
aprender, porque sí que hay mucho escrito sobre lecciones aprendidas de las
anteriores pandemias, y desde luego, de esta última, que ha sido “la pandemia”.
Hemos aprendido mucho desde todos los puntos de vista, sobre todo desde los
sistemas de vigilancia. Hemos sufrido en España por tener los sistemas de
vigilancia que teníamos, que nos enteramos tres semanas después de lo que
estaba pasando en la pandemia. Hay que tenerlo previsto, para no improvisar
cuando llega el momento.
¿Cómo es la relación entre los especialistas del
ámbito hospitalario y los de la Consejería de Salud?
Pues vamos a ver, aquí hay un problema, al menos hasta que
yo estuve trabajando. ¿Qué es lo que pasa? Pues lo que pasa es que los que
trabajamos en Salud pública, en la Administración y no trabajamos en el Servicio
Murciano de Salud, para muchos profesionales no somos médicos, somos
funcionarios. Además, eso se refleja, como bien sabéis, en el salario, es
decir, que nosotros no cobramos lo mismo que cobra un especialista de los que
trabaja en el Servicio Murciano de Salud. Pero, cuando se tienen relaciones para lo
que sea, para participar en un proyecto..., entonces siempre es estupenda la
relación. Yo he aprendido mucho de mis colegas de los hospitales y de primaria.
Ahora, por ejemplo, sí que cuesta trabajo poner en marcha la Red Centinela,
pero luego la colaboración, en general, pues va bien.
¿Te has sentido reconocida después de tu trabajo tantos
años en el Servicio de Epidemiología?
Yo muy mal no me he sentido, pero la verdad es que me ha
costado pelear. Una cosa es que me hayan reconocido profesionalmente y otra
cosa es que me hayan hecho caso, que son dos cosas diferentes.
¿De qué logro te sientes más orgullosa en tu vida profesional?
Hay una cosa en la que he participado de la que yo creo que
es la me hace sentirme más feliz y es precisamente el primer
estudio de casos y controles de los que participamos, que fue el de cáncer de cérvix
y el papiloma humano. Eso fue por el año 1986-1987 aproximadamente, y además
fue la primera beca que tuvimos del FIS. Era un estudio que coordinaba desde la
IARC Nubia Muñoz, que se hizo en España y en Colombia, y fue el primer estudio que se
hizo de casos y controles para contraprobar la hipótesis de la posible
asociación del virus del papiloma humano y el cáncer de cuello uterino.
¿Cómo ha podido conciliar su vida personal, familiar y
profesional?
Yo, en general, he conciliado bien. Por varios motivos:
primero, porque he tenido mucho apoyo de mi familia, y, cuando digo de mi
familia, he tenido apoyo por parte de mis padres, de mi madre, de mi suegra....
Mucho apoyo. Y he tenido un marido que también me ha apoyado en todo: si
hubiera sido por mi marido hubiera hecho más cosas. Nunca me ha dicho: a esto
di que no, sino al revés. Bueno, nos hemos organizado la vida y hemos tenido
carreras profesionales variadas y con responsabilidades diversas, pero hemos
podido los dos desarrollarnos profesionalmente. En ese sentido, yo reconozco
que he sido muy afortunada.
También he de decir una cosa: que hay que luchar, o sea, las
cosas no vienen solas y las mujeres, por lo menos las de mi generación, tenemos
que estar siempre con la guardia puesta para no dejarte invadir, defendiendo tu
posición.
¿Qué consejo nos das a los residentes de Medicina Preventiva y Salud Pública?
Pues primero, que aprovechéis el tiempo. Yo creo que la
etapa de formación es súper importante porque ahora podéis estudiar, leer, con
el máster. La residencia es una etapa que, cuanto más aproveches para para
formarte, mejor, porque luego la vida se te complica y se tienen más ocupaciones.
¿Cuáles son para ti las características principales de un buen epidemiólogo o buena epidemióloga?
Esa pregunta no es fácil. Primero, tienes que tener una buena formación. Eso está claro, pero yo creo que luego, también, tienes que tener una visión de qué esperas tú, no solo de tu trabajo, sino del resultado, de lo que esperas conseguir. Yo creo que hay que ser buena persona, buen trabajador, tener buena formación, y mucha ilusión.
Como epidemiólogo, como científico yo creo que hay que hacerse muchas preguntas. Luego el método y demás te ayuda a contestarlas, pero hay que hacerse preguntas y mezclarse con la gente.
Muchas gracias Carmen por tu tiempo, tu saber y tu cercanía.